El punto
de fusión es la temperatura a la que el elemento cambia de la fase
sólida a la líquida, a la presión de 1 atm.
En el Sistema Internacional se mide en K (Kelvin).
La
escala centígrada o Celsius está tan extendida que frecuentemente
encontramos los valores de los puntos de fusión expresados en ºC
(grados centígrados o Celsius).
Ambas
escalas están relacionadas por la ecuación:
temperatura
(K) = temperatura (ºC) +273,15
En las sustancias
puras, el proceso de fusión ocurre a una sola temperatura y el
aumento de temperatura por la adición de calor se detiene hasta
que la fusión es completa.
La variación
periódica de esta propiedad puede apreciarse con mucha facilidad
en la gráfica de arriba en la que se observa que los elementos de
transición poseen puntos de fusión más elevados que
el resto de los elementos químicos, a excepción del carbono
cuyo elevado punto de fusión (3800 K) es debido a la estructura de
su red cristalina.