Cuando la luz pasa de un medio transparente a otro se produce un cambio en
su dirección debido a la distinta velocidad de propagación que
tiene la luz en los diferentes medios materiales. A este fenómeno se
le llama refracción.
Si dividimos la velocidad de la luz en el vacío entre la que tiene en
un medio transparente obtenemos un valor que llamamos índice de refracción
de ese medio.
n: índice de refracción
c: velocidad de la luz en el vacío
v: velocidad de la luz en el medio material
Si el índice de refracción del agua es n= 1,33, quiere decir
que la luz es 1,33 veces más rápida en el vacío que en
el agua.
Por lo general cuando la luz llega a la superficie de separación entre
los dos medios se producen simultáneamente la reflexión
y la refracción.
Puedes obtener muchas conclusiones sobre la refracción
trabajando con el siguiente laboratorio virtual:
Si la luz pasa de un medio más rápido a otro más lento
(por ejemplo del aire al vidrio flint), el ángulo de refracción
es menor que el de incidencia.
Si pasa de un medio de mayor índice de refracción a otro con
menor índice de refracción (por ejemplo del diamante al agua),
el ángulo de refracción es mayor que el de incidencia.
En éste último caso, si el ángulo de incidencia es
mayor que el ángulo límite no se produce refracción,
sino lo que se denomina reflexión total.
El fenómeno de la reflexión total permite que podamos canalizar
la luz a través de pequeños tubos de diferentes sustancias que
se denominan fibras ópticas. Las fibras ópticas se utilizan en
muchos campos de la ciencia y de la tecnología. Por ejemplo:
En medicina permiten ver órganos internos sin intervenciones quirúrgicas
complejas.
En las telecomunicaciones están alcanzando unos altos niveles de utilización
ya que por una fibra del grosor de un cabello pueden transmitirse información
de audio y video equivalente a 25.000 voces hablando simultáneamente.
El fenómeno de la refracción se rige por la llamada ley de la
refracción o ley de Snell:
n1
sen i = n2 sen r
n1 = índice de refracción del medio del que
procede.
i = ángulo de incidencia
n2 = índice de refracción del medio en el que
se refracta.
r = ángulo de refracción